sábado, 5 de marzo de 2011

Que salga a la calle la gente y su baile......



Mi pueblo

Plomo de arena,
cubierto de trigo
Embarrado en greda,
de paja mi nido
Salto a las aguas,
profundas las llagas
Que azotan mi alma
la vuelven salada.

Empapado en polvo,
flotando en pintura
El carbón me tizna
con tal hermosura
Que visto de sedas,
ardo en remolinos
De vientos que asechan,
sacuden el trino.

Envuelto en harina
de panes amargos
He visto el dolor,
la ciudad temblando.
Con suave pudor
ensillo el caballo,
Cabalgo al ocaso
a quitarme el llanto.

Me alejo y no vuelvo
a mirar mi pueblo
Donde el cuchillo infame
ha roto el desierto,
Cubriendo de nubes,
ahogando el huerto,
Quemando a mis hijos,
la siembra pudriendo.

Espero ese día en que
la lluvia amaine
Disipen las nubes,
los vientos se calmen
Salgan a la calle
la gente y su baile
Se escuche el clamor
del pueblo en el aire.
 

Piensa de lejos lo cercano.....



De lo elemental y lo compuesto

Con el canto de las aves
que se eleva hasta las nubes
vivo con el alma altiva
desatando mis pesares.

Los riachuelos van pasando
arrastrando arena y rocas,
y en el fondo van dejando
donde quiera un alma rota.

Las estrellas no se esconden
brillan, dan al cielo vida
alumbrando a aquel que sufre
recordando a aquel que olvida.

Las raíces me apaciguan
bajo un árbol me cobijo
y hasta la lluvia inclemente
me saca del escondrijo.

En los montes y los llanos
por las laderas del cerro
llevo mi canto lejano
que lejano es que lo quiero.

Las flores ya marchitas
consiguieron su objetivo
cayeron de aquellas ramas
y soltaron polen vivo.

Los caminos pedregosos
y sus fuentes escarchadas
dieron luces al reposo
sobre ésta pena hachada.

Con un hálito respiro
con un pulso ya me muevo
con los ojos ya te miro
beso tus labios de nuevo.

Corren por ríos las nubes
saltan montañas los valles
con el aire que contuve,
el sol se hunde entre los mares.





domingo, 27 de febrero de 2011

Ha sido absolutamente necesario.....


 Lo que soy.



Enconado siento en mi pecho
el fulgor de la espera agotadora.

Como el caballo alado camino sin rumbo,
luego de una larga jornada de vuelo.

La música recuerda que existo
y  que en el viento quedaron trozos
de una vida plena y llena de esperanzas
que nunca terminaron.

Una melodía extinta y sinuosa hace presagiar
momentos de incertidumbre y de decisiones,
tal vez hasta drásticas.

Miro hacia adentro y encuentro
un vacío indómito donde el
corazón aún resiste y vive.

Las antenas que deben marcar el rumbo
ya no funcionan y me desoriento al
pensar en ella.

Siento un calor que recorre mi cuerpo
oprimido por tanto sentimiento.
Quiero llorar y no puedo, pues
sigo aferrándome a mi instinto.

Los matices me embrujan
y al oir de nuevo el llanto de mi guitarra,
que ha sido la única compañera fiel
que destierra día a día mi canto
más profundo, me sigo desvelando.

Tengo que seguir adelante, pisando
la hierba que veo a mi paso,
sintiendo la tierra y lo oscuro de mis lazos.

Siento el sudor en mi ropa, mi espalda quemada
y piernas que aún hacen rielar mis sentidos.

Con el paso de los años he aprendido lo que soy,
he elaborado más de alguna vez
el prospecto de mi vida,
no me he cansado de alentar a mi alma moribunda
y  he rebajado mis sentencias,
Pues también ha sido necesario perdonarme….





sábado, 26 de febrero de 2011

Hay sólo una ........



El Reto
(a mi madre)

Madre firme y atribulada,
sensata e indómita,
mujer de tomo y lomo.

Madre constante, perseverante,
nerviosa  y aventajada,
de pálidos reflejos.

Madre y sacrificio,
dos sinónimos, dos emblemas,
una canción.

Madre arrebatada, dispuesta
a todo por tus crías
a quienes cobijar no te costó.

Madre que sale de su resolana
a la intemperie, al desgaste
cotidiano e inusual.

Madre presente, rebosante
de alegrías plenas
y de malos ratos.

Madre perpleja por el crecimiento,
conduces vida y broto de ti
cual gardenia.

Madre luchadora e incansable,
como las que ya no hacen,
como las que ya partieron.

Madre endurecida por la vida,
por el contagioso ir y venir,
por la angustia del pan en la mesa.

Madre altiva y soberana
dueña del mundo
y del universo.

Madre única e irrepetible
que colma de buenas intenciones,
todo lo que toca a su alrededor.

Madre olvidada por los años,
por el ajetreo continuo
por el día a día.
Madre perpetua y querida
que roba corazones,
que quita las palabras.

Madre: es un reto complacerte,
pero por Dios
que vale la pena tenerte.